Del verde natural al sintético

1 de noviembre de 2006

Las jugadoras de Navy Bay tienen que detener la práctica porque el balón ya no rueda, la intensa lluvia ha convertido la cancha del estadio Armando Dely en una zona pantanosa, donde ellas y el fútbol ya no encanjan. Y es que el Armando Dely es sólo una muestra de nuestra realidad futbolistica cada vez que el trópico decide arremeter con todo.
Las futbolistas se retiran a los vestidores, triste porque el idilio con la esférica terminó antes de tiempo. Muy en el fondo tienen la esperanza que los meses transcurran para que el césped natural del coliseo colonense sea historia y dé paso a la técnológica, con la entrada de un engramado sintético.
El pasado 23 de octubre, el Instituto Nacional de Deportes (INDE) licitó la instalación del engramado sintético del Armando Dely, siendo este el primero de los coliseos del balompié panameño que abandonarán el tradicional engramado.
La obra, que será realizada por la empresa Child Safe, tendrá un costo de 393 mil balboas e incluirá  la remoción de la grama existente, nivelación del terreno, construcción de capa sub-base, colocación de grama sintética y el material de relleno de la misma, según informó el director del INDE, Ramón Cardoze.
El nuevo césped tendrá que seguir la especificaciones de la FIFA y tendrá un superficie de de 8,613 metros cuadrados de grama sintética Field Turf FTOM 1-S, la cual es una de las 20 tipos de grama aprobadas que la entidad que rige el fútbol mundial.
Cardoze dijo que la entidad buscó asesoría en empresas locales que han construidos este tipo de canchas, además de recopilar la experiencia de Guatemala y Costa Rica, quienes ya cuentan con estructuras de este tipo.
Los trabajos en el Armando Dely deben estar iniciando en diciembre próximo y deberán concluir en 120 días.
"Esta obra contribuirá mucho al desarrollo del fútbol en Colón, donde han surgido figuras de gran importancia en nuestro balompié como los hermanos Dely Valdés", expresó el director del INDE.
Cardoze aseguró que los costos de mantenimiento de una cancha sintética son inferiores al  de una grama natural, donde hay que regarla, darle abono, fumigación, limpieza, entre otras cosas.
El director del INDE también dejó claro que el ensayo sintético sólo es para canchas de fútbol y que poco a poco se piensa llegar a los sectores más populares del país.
 
Experiencia tica
Ubicado en el Distrito Primero, cantón San Juan de Tibás, en San José de Costa Rica, se encuentra estadio Ricardo Saprissa Ayma, único coliseo de Centroamérica para jugar fútbol once con engramado sintético.
Esta es la casa del Deportivo Saprissa, fue bautizado en honor al ex presidente y cofundador del Club,  Ricardo Saprissa Aymá. Se inauguró oficialmente el domingo 27 de agosto de 1972, pero desde abril de 2004 su césped es sintético.
Tiene una capacidad real de 23.112 aficionados cómodamente sentados que lo convierten en el estadio de mayor capacidad y en consecuencia el más rentable en Costa Rica. Sede oficial de los partidos de la selecciones de fútbol de ese país.
La clase de gramilla de la "Cueva del Monstruo", como la llaman los aficionados , es de fibra sintética ecológica.
Esta gramilla de fibra sintética tiene el certificado de aprobación de FIFA, bajo el programa “Quality Concept” que se desarrolló hace cuatro años en Europa, con el fin de asegurar no solamente el buen desempeño de una superficie artificial y calidad de juego, sino también que garantiza la salud del deportista.
El nuevo césped consiste en una membrana de soporte sintético, permeable, pero sin orificios, que posee una altura de fibra de 6.35 centímetros, muy similar al césped natural, que ofrece las mismas condiciones de juego con respecto a la velocidad y rebote del balón.
El drenaje es a base de una mezcla de caucho criogénico y arena sílice, para que la evacuación del agua en temporada de lluvia sea más rápida, evitando la acumulación de pozos de agua.
El tipo de calzado que se utiliza es el convencional de suela sintética, o bien la tenis normal de hule, por lo tanto, no se necesita de un calzado especial (tacos) para jugar sobre esta gramilla.
El sistema de esta gramilla, es apto para la práctica del fútbol, béisbol, jockey sobre pasto, rugby, sóftbol, además de toda clase de eventos.
En la página internet del Saprissa, 
http://www.saprissa.co.cr aparece un formulario donde las personas pueden optar en rentar la cancha para partidos particulares o no oficiales. El costo es de 400 dólares por dos horas.
 
Una ricura
Jugar en una cancha sintética es "una ricura", así lo expresó el ex jugador internacional de Panamá, Percival Piggot, quien militó en la liga costarricense y tuvo la oportunidad de jugar, en su momento, en el recién inaugurado césped sintético del Saprissa.
Piggot explicó que cuando juegas en una cancha sintéctica todo cambia, el fútbol se vuelve más rápido y en balón pica más.
"Al principio cuesta, pero después juegas igual", indicó.
El internacional mediocampista recuerda que cuando Jorge Vergara, dueño de las Chivas de Guadajara, compró el Saprissa, este invirtió medio millón de dólares en la instalación del engramado y que los trabajos tomaron cuatro meses.
"Vergara vendió la antigua grama del estadio por metro cuadrado y personas  pagaron mucho dinero por tener el recuerdo del viejo césped", manifestó Piggot, quien dijo que los fines de semana suele reunirse con amigos y compañeros de selección nacional para jugar en alguna de las canchas sintéticas que han aparecido en nuestra ciudad capital.
Piggot asegura que cambiar los engramados tradicionales por el sintético es lo más conveniente porque las constantes lluvias destruyen las canchas y dificultan el juego en las mismas.
Otras ventajas que señaló el futbolista son los bajos costos de mantenimineto y que las sintéticas contribuyen al mejor desarrollo técnico del jugador, aunque dejó claro jugar en canchas de este tipo no garantiza que nuestro balompié crecerá, porque tiene que venir acompañados de planes de trabajo.
 
Mejora el Juego
Las canchas sintéticas mejoran el juego, te ayudan a maniobrar mejor a ras de piso, precisan pases directo al pie y los toque de balón, esta es la conclusión a la que llegó el técnico panameño Cristian Saborio, quien durante dos años trabajo con el equipo femenino del Saprissa, quedando campeón en la segunda división y ocupando un tercer lugar en la primera.
Saborio, quien es respetado en la familia "saprisista" expresó que recomienda la construcción de más canchas sintéticas, porque son adecuadas para climas lluviosos y  de bajo costo en mantenimiento.
"La cancha sintética ya es una realidad en todo el mundo e inclusive ya fue utilizada en Mundiales", expresó Saborio.
El estratega también señaló algunas desventajas en la cancha sintética al momento de los piques de balón, los cuales pueden ser más cortos y bajos.
Aseguró que cuando los días son muy soleados el césped se vuelven una especie de lija y que esta es la explicación del porqué en Costa Rica, la selección y el Saprissa prefieren jugar de noche.
"Cuando llueve da gusta jugar un partido en una cancha sintética, porque los charcos no existen", expresó Saborio, quien agregó que "en una cancha sintética el que patea bien es bueno y el que patea mal es porque de verdad es malo".
 
Relativo
El aumento o disminución de las lesiones en una cancha sintética es relativo, según explico Gerinaldo Martínez, médico de la selección nacional de fútbol de Panamá, quien agregó esta de acuerdo con el césped sintético como alternativa para el balompié panameño.
Martínez explicó que el mal estado de la canchas en Panamá es la segunda causa de lesiones de nuestros futbolistas, la primera es la fricción o choques que ocurren dentro de un partido.
"El mejor futbolista se puede lesionar en la mejor cancha, por que hay factores intrinsecos o extrinsecos que al momento de ocurrir una lesión", expresó Martínez.
Para el doctor es muy probable que en el proceso de cambio de un jugador panameño de césped natural a sintética, sufra lesiones productos de la adaptación o poca costumbre.
Martínez dejó claro que en Panamá son muy pocas las canchas buenas donde jugar un buen fútbol.
"Si la cancha está bien construída, los riesgos de lesiones bajarán", senteció Martínez.
 
Primeros ensayos
Los primeros ensayos de cancha sintética en Panamá ya se hicieron, aunque para jugar un grupo menor de jugadores.
Oscar López es el propietario de las canchas sintéticas "Fútbol 5", ubicada en la Urbanización Industrial Los Ángeles, siendo esta  la primera cancha de su tipo en Panamá.
López, ingeniero civil, vivió muchos años por Argentina, cuenta que le tocó ver la aparición de este tipo de césped en este país tan futbolizado, por lo que idea le agradó y la trajo a suelo panameño, no sin antes realizar las respectivas consultas a especialistas de la región.
López cuenta que por ejemplo en Costa Rica existen alrededor de 100 canchas sintéticas y que sólo en la región de Cartago, hay un total de 20.
Los costos de mantenimientos de una cancha sintética son bajos según explica López y en caso de Fútbol 5, se juegan semanalmente sobre cada cancha un mínimo de 68 horas.
La cancha Fútbol 5, al igual que otras que surgieron después, suelen términar sus jornadas pasada la medianoche.
López también ayudo a construir otras canchas sintéticas pequeñas en la Ciudad de Panamá y asegura que aunque ha crecido la oferta, la demanda se mantiene.
Alquilar una cancha pequeña oscila entre los 30 a 40 balboas la hora.
López aseguró que le tocará participar en la construcción de la cancha del Armando Dely y que también espera participar con su experiencia dentro de otros proyectos que se construirán en los barrios populares y en el interior del país.
"Con los planes que sé que vienen, estoy seguro que Panamá estará a la vanguardia en cuanto a canchas sintéticas en Centroamérica", expresó el ingeniero.
 
La "Roja" la usa
Las selecciones nacionales de fútbol de Panamá ya la conocen que es jugar en césped sintético, no sólo porque han disputado encuentros en estadios como el Ricardo Saprissa o en Nacional de Lima en Perú, que también la tiene, sino porque la Federación Panameña de Fútbol (FEPAFUT) cuenta con un Centro de Alto Redimiento para Selecciones Nacionales, el cual tiene dos canchas de este tipo.
El centro, que aún no está términado, está ubicado entre el estadio Rommel Fernández y el gimnasio Roberto Durán y según explica el Secretario General de FEPAFUT, Eric Ucros, estas canchas se han convertido en una verdadera solución en los días de lluvia para los oncenos nacionales.
El césped del centro de alto rendimiento tiene un uso ilimitado, además de una garantía de duración de 15 años, aseguró Ucros.
La implementación de estas canchas sintéticas bajan los costos de transporte y da una seguridad a los equipo de poder entrenar aunque el clima no sea favorable.
Ucros comparó los costos de mantemiento del Proyecto Gol, ubicado en Penonomé, a 149 kilómetros de la Ciudad de Panamá, con los del Centro de Alto Rendimiento.
El Proyecto Gol cuesta mensualmente alrededor de 2.000 mil balboas, mientras que las canchas sintéticas en la capital sólo 300 balboas.
Por su parte, el Gerente de Selecciones Nacionales, Rolando González, expresó que es un fiel creyente en la implementación de los campos sintéticos.
"Esto es lo más factible para nuestro país, porque se juega a cualquier hora, y bajo lluvia, además que los jugadores que ya conocen este tipo de gramas se sienten a agusto", expresó González.
El Centro de Alto Rendimiento tiene dos canchas sintéticas, cada una costó 71 mil balboas y son modelos parecidos a los usados en Argentina.
 
El complemento
Todo apunta que el fútbol panameño, por conveniencia y costos, se alista a reemplazar las gramas naturales por las sintéticas, en un proceso de crecimiento y desarrollo, en busca de estar más cerca de las primeras ésferas del balompié mundial, pero de nada sirve los engramados sintéticos sin una planificación real, donde el producto humano sea utilizado de forma inteligente.
La reflexión del Percival Piggot es la más adecuada: "el crecimiento de nuestro fútbol no se debe quedar en sólo hacer buenos cuadros, sino un trabajo planificado con las categorías menores y con todos los entes que componen nuestro fútbol".
Mientras esta realidad empieza a concretarse en Colón, las chicas del Navy Bay esperan que las lluvias las dejen entrenar como Dios manda. En otro sector del país, un grupo de futbolistas de San Miguelito, gran cantera de talento, confía que el estadio 28 de Diciembre deje de ser una negra arenilla y se convierta un verde césped  esperanzador, aunque sea sintético.

Por Omar De La Cruz

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