“Con Invasor me gané la lotería”, Jara

7 de abril de 2007

"Sabes, no creo que vaya a montar un caballo así por el resto de mi vida", se escucha del otro lado del teléfono. La frase describe lo que representa Invasor para el panameño Fernando Jara, que lo corrió en sus últimas cinco carreras, incluida, claro, la Dubai World Cup, hace una semana, en Nad al Sheba.

Cuando un jinete se sube a un crack piensa que no volverá a tener la posibilidad de hacerlo en uno de igual o mejores condiciones. Es casi un denominador común ese pensamiento entre los jockeys, pero resulta más llamativo que esas palabras las pronuncie alguien que el 18 de diciembre pasado cumplió 19 años.

¿Acaso no tiene por delante muchos kilómetros por recorrer en las pistas? Sabe que sí el panameño, pero también reconoce que estaba en la estación justo cuando pasó este tren (bala) y se subió. "Me siento grandioso. Todavía no puedo creer que en tan poco tiempo haya vivido tantos grandes momentos. Uno espera que lleguen, pero no suele pasar que se den todos juntos. El Belmont, con Jazil; la Breeders Cup y ahora la Copa de Mundo", confiesa Jara, y asegura: "Con Invasor me gané la lotería".

La excursión a Dubai duró poco. Un par de horas después de la carrera ganada con el caballo argentino ya estaba en vuelo, de regreso a los Estados Unidos, pero sólo ayer volvió a competir. "Estoy terminando con el equipaje. Esta noche salgo para Kentucky, y tres semanas después voy a Nueva York, donde me quedo hasta fin de año", comentó el martes último, desde su casa en Miami, mientras los ladridos de sus perros lo obligaban a levantar la voz. "A ellos también los llevo", dice, y se ríe.

Mucho más fuerte y prolongado sonrió el sábado. "Era un sueño para mí ir allá y ganar esa carrera, y fue muy especial hacerlo para el dueño del caballo [el ministro de Economía de Dubai] en su país. Todo eso la hace una experiencia única", reconoce. Enseguida hace una pausa y agrega: "Siempre estuve entre las patas de los caballos y hoy todavía recuerdo el día en que vi a Cigar ganar la Dubai World Cup".

Por entonces, Fernando vivía en Panamá y tenía 8 años. "Era chico, pero imposible olvidarme de un caballo de esa clase". A once años de aquella carrera, Jara estuvo en el mismo lugar. Y uno de los récords que podrá quebrar Invasor este año será el de sumas ganadas… que tiene justamente Cigar.

La sociedad compuesta por el joven jinete y el hijo de Candy Stripes sólo conoce el éxito. Fernando lo montó apenas las cinco veces que lo corrió. "A Dubai viajó su galopador, Barry Downes. Después de que ganó en Gulfstream no volví a verlo hasta esta carrera, y luego de vencer lo visité quince minutos en el establo del jeque, antes de ir hacia el aeropuerto".

En esta catarata de éxitos consecutivos de Invasor, una de sus víctimas volvió a ser Premium Tap. Y Kent Desormeaux, su piloto, parecía no querer creer que había sido derrotado. "Estaba desilusionado. Me dijo que pensó que tenía caballo como para poder pelearme hasta el final", revela Jara. Contra él e Invasor no se puede.

Por: Carlos Delfino
De la Redacción de LA NACIÓN

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