MARIANO Y LOS YANKEES NUEVAMENTE CAMPEONES

Miércoles 4 de noviembre.

Guiados por el pitcheo de Andy Pettitte y el bate del japonés Hideki Matsui, quien produjo seis carreras, los Yankees vencieron a los Filis en el Juego 6 para obtener su 27mo título de Serie Mundial en su historia ante su gente en el nuevo Yankee Stadium.

Nueve años después y tras gastarse 1,600 millones de dólares en salarios, los Yanquis de Nueva York conquistaron su 27mo campeonato de la Serie Mundial.

Hideki Matsui remolcó seis carreras para igualar un récord en un juego del Clásico de Otoño, mientras que Andy Pettitte volvió a ser el amuleto en un duelo decisivo y los Yanquis se proclamaron campeones al vencer el miércoles 7-3 a los Filis de Filadelfia.

A Matsui, quien fue seleccionado como el Jugador Más Valioso de la serie, sólo le faltó el triple para el ciclo en una noche de luna llena de ensueño para el japonés. Simplemente bateó a placer ante Pedro Martínez, remolcando las cuatro primeras carreras con un jonrón y las otras con un sencillo.

El último out tuvo a un viejo actor en el montículo: Mariano Rivera. Integrante de los equipos que se alzaron campeones en 1996 y 1998-2000, el panameño Rivera entró para sacar los cinco outs finales, el último a Shane Victorino con un rodado débil por la intermedia.

Los Yanquis dieron rienda suelta a la celebración en su nuevo Yankee Stadium, construido a un costo de 1.500 millones de dólares frente al viejo recinto situado en la calle 161 del barrio del Bronx.

La coronación se produjo tras una espera de nueve años desde que en el 2000 completaron una seguidilla de tres títulos en fila al vencer en cinco juegos a sus vecinos Mets.

Pero desde el 2001 se habían quedado con las manos vacías.

Por obra de la casualidad, el título 27 coincidió con el mismo día del amargo recuerdo del hit remolcador de Luis González contra Rivera y que le dio a Arizona la corona del clásico de 2001 al superar en un séptimo juego a los Yanquis.

Todo esto debe alegrar a George Steinbrenner, el propietario de 79 años que nunca ha titubeado en contratar a los jugadores más caros en el mercado. Este título es más especial para Steinbrenner, cuya salud se ha deteriorado.

Filadelfia se quedó con las ganas de convertirse en el primer club en revalidar el cetro desde los Yanquis de 2000, así como emular a los Rojos de Cincinnati, que entre 1975-76 fueron el último equipo de la Liga Nacional en repetir.

Abajo 3-2 en la serie, los Filis cifraron sus esperanzas en el brazo de Martínez, un viejo némesis de los Yanquis. Pero el dominicano apenas duró cuatro episodios con 77 lanzamientos, permitiendo cuatro anotaciones y tres hits.

En su primera apertura con tres días de descanso desde septiembre de 2006, Pettitte ratificó su estirpe de campeón al diseminar tres carreras y cuatro hits en cinco innings y dos tercios para estirar a 18 su récord de victorias en juegos de postemporada.

El zurdo de 37 años, que concedió cinco boletos y ponchó a tres, fue el victorioso en cada uno de los tres partidos decisivos de los Yanquis esta postemporada.

Matsui conectó su tercer jonrón de la serie para adelantar 2-0 a los Yanquis en el segundo inning. Luego que Martínez concedió el pasaporte a Alex Rodríguez con cuatro bolas seguidas al abrir el episodio, Matsui llevó la cuenta a 3-2 antes de sacudir su jonrón a la segunda hilera de las gradas del jardín derecho en el octavo lanzamiento del turno, una recta de 89 millas por hora.

Filadelfia descontó en el tercero mediante un elevado de sacrificio de Jimmy Rollins tras un triple del panameño Carlos Ruiz.

Con dos outs en el tercero y en cuenta de 0-2, Matsui volvió a atormentar a Martínez al encontrar las bases llenas y respondió con un sencillo por el central para remolcar a Derek Jeter y Johnny Damon. Fue el noveno hit en 19 turnos del nipón contra Martínez.

Nadie había remolcado seis carreras en un juego que Bobby Richardson produjo esa cantidad por los propios Yanquis en el clásico de 1960 contra Pittsburgh.

En el último año de contrato con los Yanquis, Matsui bateó ocho hits en 13 turnos durante la serie, incluyendo tres jonrones y ocho remolcadas en total.

Mark Teixeira produjo una carrera para los Yanquis en el quinto con un sencillo ante Chad Durbin, quien reemplazó a Martínez al iniciar la entrada. Un bateador después, Matsui saludó al relevista J.A. Happ con un doblete que rebotó contra el muro del derecho para fletar dos anotaciones y poner el juego 7-1.

Filadelfia pudo recortar en el sexto cuando Ryan Howard, quien en la serie fijó un récord con sus 13 ponches, conectó un jonrón de dos carreras por el izquierdo.

Pettitte fue relevado tras permitir un doble a Raúl Ibáñez, pero no sin antes recibir una cerrada ovación por los 50.315 fanáticos, la mayor asistencia en la breve historia del nuevo estadio. Joba Chamberlain dominó al dominicano Pedro Feliz con un rodado a la tercera base.

El desempeño de Pettitte le dio la razón al manager Joe Girardi con su estrategia de utilizar una rotación de tres abridores en la serie, algo que ningún campeón había hecho desde Minnesota en 1991.

Los relevistas de los Yanquis se encargaron del resto, sobresaliendo el zurdo Dámaso Marte. El dominicano entró con dos corredores en circulación y dos outs en el séptimo y ponchó a Chase Utley, el tercer bate de los Filis que igualó el récord de cinco jonrones en una serie. Marte también inició el octavo con el ponche que dejó a Howard con una marca poco agraciada.

Por los Filis, el dominicano Pedro Feliz de 4-0. El panameño Carlos Ruiz de 2-2, una anotada.

Por los Yanquis, el puertorriqueño Jorge Posada de 3-0. El dominicano Robinson Canó de 4-0. 

Yankeesbeisbol.com 

Lunes 2 de noviembre.

MARIANO RIVERA Y LOS YANKEES A UN TRIUNFO DEL CAMPEONATO

Los Yankees de Nueva York lograron una importante victoria sobre Los Filis de Filadelfia y están a una triunfo del título de la serie mundial del 2009.  El partido finalizó 7 carreras a 4 y se desarrolló en el Citizens Bank Park. 

"el birrioso". 

Domingo 1 de noviembre.

YANKEES LIDERAN LA SERIE 2 A 1, LOS PANAMEÑOS SE LUCEN

Ayudados con el video en un jonrón de Alex Rodríguez y otra apertura eficaz de Andy Pettite, los Yanquis de Nueva York vinieron de atrás para vencer el sábado 8-5 a los Filis de Filadelfia para quedar a mitad de camino en su empeño de conquistar su primera Serie Mundial en nueve años.

Abajo 3-0 en el cuarto inning, Rodríguez puso en marcha una nueva remontada de los Yanquis con un jonrón que en principio fue cantado como un doble. Pero los umpires revirtieron la decisión al consultar al vídeo y se cercioraron de que la pelota había golpeado una cámara de televisión encima del muro del jardín derecho del estadio Citizens Bank Park.

"No pudo verlo", dijo Rodríguez. "Cuando lo cantaron como bueno me puse contento".

Fue el primero de tres jonrones de Nueva York, incluyendo solitarios de Nick Swisher e Hideki Matsui, para enfilarse a la victoria en el tercer juego de la serie, el primero en el territorio de los campeones vigentes del clásico. Filadelfia también conectó tres vuelacercas, dos de Jayson Werth y otro de Carlos Ruiz.

Luego de un atraso de 1 hora y 20 minutos por lluvia, la victoria calcó la fórmula de los Yanquis en esta postemporada: han remontado en seis de sus nueve triunfos hasta ahora.

La otra figura fue el zurdo Pettite, anotándose el triunfo al cubrir seis innings en los que permitió cuatro carreras y cinco hits. También ayudó a su casa con un sencillo productor en el quinto para empatar transitoriamente el juego.

De un inicio titubeante, Pettite recetó siete ponches y estiró a 17 su récord de victorias en la postemporada.

Más importante es que no tuvieron que necesitar de los servicios de Mariano Rivera más temprano de lo usual, ya que Joba Chamberlain y el dominicano Dámaso Marte sacaron en 1-2-3 los innings siete y ocho. Rivera entró en el noveno para los últimos dos outs.

Los Yanquis quedaron 2-1 en la serie y el domingo enviarán al montículo a su as CC Sabathia, con tres días de descanso, frente a Joe Blanton.

Los antecedentes inmediatos conspiran a su favor, ya que el ganador del tercer juego con la serie 1-1 ha ganado 35 veces el título. Así fue en las últimas dos y en nueve de las 10 últimas serie. La excepción fue en 2003, cuando los Yanquis ganaron el tercero y luego perdieron los siguientes tres ante los Marlins de la Florida.

Después de ganar el primer juego en Nueva York, Filadelfia había cifrado sus esperanzas en ponerse arriba con Cole Hamels en el montículo. Pero el zurdo decepcionó y confirmó que es la sombra del pitcher que dominó en todos los sentidos hace un año, incapaz de preservar una ventaja 3-0 que sus Filis le dieron en el segundo episodio.

Werth pegó un jonrón solitario a las gradas del jardín izquierdo al abrir la entrada. Pettitte perdió la brújula y los Filis le anotaron dos veces, una por un boleto intencional a Jimmy Rollins con las bases llenas y luego en jugada de pisa y corre tras un elevado al izquierdo.

Pettitte había consumido 51 innings en apenas dos entradas y todo pintaba para una noche fatal. Pero el veterano de 37 años se asentó en el montículo y al final fue Hamels quien flaqueó.

En su primera Serie Mundial tras 16 años en las mayores, Rodríguez no pudo conectar un hit más oportuno para su primero del clásico. Después de haberse de ocho turnos en blanco y un pelotazo, el antesalista sacudió su jonrón en la esquina del derecho ante una recta de Hamels con un out.

El cuadrangular fue histórico por ser el primero en la Serie Mundial en el que se necesitó del video para establecer su validez. Hamels ya no fue el mismo tras el jonrón.

Los Yanquis le dieron la vuelta en el quinto mediante un sencillo al central de Pettite y un doblete de dos carreras de Johnny Damon, expulsando a Hamels tras permitir cinco hits y cinco carreras. El zurdo se despidió con una labor de cuatro innings y un tercio, en la que ponchó a tres, concedió dos boletos y golpeó a un bateador.

Limitado exclusivamente a su recta y bola de cambio, Hamels es un pitcher que ya no intimida como antes y ha permitido 16 carreras en casi 20 innings este octubre. Su curva dejó de ser efectiva y ese fue el pitcheo al cual Pettitte conectó su imparable.

"Maniató a nuestros bateadores zurdos", dijo el manager de los Filis Charlie Manuel. Uno de ellos es Ryan Howard, quien se ponchó tres veces y suma nueve en la serie.

Nueva York aumentó la diferencia a 6-3 en el sexto gracias a un jonrón solitario de Swisher por el izquierdo ante el relevista J.A. Happ.

Mientras Rodríguez y Swisher (.114 en la postemporada previo al juego del sábado) recuperaron la pólvora, Ryan Howard siguió apagado. El jugador más valioso de la serie de campeonato se 4-0 y está de 13-2.

Gracias al segundo jonrón solitario de Werth, un batazo descomunal por el izquierdo, Filadelfia se acercó 6-4 en el sexto. Registra siete siete esta postemporada y le falta uno para igualar el récord que comparten Carlos Beltrán (2004) y Barry Bonds (2002).

Pero los Yanquis no aflojaron y se despegaron definitivamente con un sencillo de Jorge Posada al izquierdo con dos outs ante Chad Durbin en el séptimo y un jonrón solitario de Matsui contra Brett Myers en el octavo.

Los Yanquis ahora acumulan 18 jonrones esta temporada, un récord para la franquicia.

Después que el panameño Ruiz conectó un jonrón solitario con un out en el noveno, el manager de los Yanquis Joe Girardi no vaciló en sacar a Phil Hughes del montículo y trajo al panameño Rivera. De 39 lanzamientos para conseguir el rescate en el segundo juego, Rivera sólo necesitó cinco para poner fin al juego.

Por los Yanquis, los dominicanos Robinson Canó de 4-0 y Melky Cabrera de 4-0. El boricua Jorge Posada de 5-1, una empujada.

Por los Filis, el panameño Carlos Ruiz de 2-1, un jonrón. El dominicano Pedro Feliz de 4-1, un doble y una anotada.

Artículos tomado de yankeesbeisbol.com 

PANAMÁ OESTE EMPATA LA SERIE

Viernes 30 de octubre.

Los bates de los Yanquis finalmente despertaron y la Serie Mundial está mano a mano.

Jonrones solitarios de Mark Teixeira e Hideki Matsui ante Pedro Martínez condujeron el jueves a Nueva York a una victoria 3-1 sobre los Filis de Filadelfia para igualar 1-1 el Clásico de Otoño.

A.J. Burnett superó al dominicano Martínez en un auténtico duelo de lanzadores en el que ambos cubrieron siete magistrales entradas. Pero Burnett fue quien se anotó la victoria, su primero en el cuarto intento de la postemporada en su cuarto intento, todos este año.

El panameño Mariano Rivera sacó los seis últimos outs para apuntarse el rescate, su segundo consecutivo en el que lanza dos entradas.

Fue una noche agridulce para Martínez, el tres veces ganador del Cy Young y que a sus 38 años tuvo su segunda apertura de Serie Mundial. La otra salida fue en 2004, cuando con Boston se anotó la victoria en el tercer juego rumbo a una barrida sobre San Luis que le dio a los Medias Rojas su primer campeonato en 86 años.

Su recta de humo ya es cosa del pasado, pero Martínez ahora es un pitcher que saca sus outs mezclando a punta de viveza y mezclando sus lanzamientos. Fue lo que se vio en el Yankee Stadium y rápidamente silenció los abucheos de los aficionados locales que no olvidan que una vez fue protagonista de la acérrima rivalidad con los Medias Rojas.

Aguantó hasta la baja del séptimo tras recibir sencillos consecutivos sin outs, luego de ponchar a ocho con dos bases por boletos. Su labor terminó con 107 lanzamientos, permitiendo tres carreras y seis hits.

La tercera carrera de Nueva York, acreditada a Martínez, se produjo con un sencillo de Jorge Posada para traer a Brett Gardner.

Si Martínez estuvo eficaz, Burnett lanzó un decibel mejor al combinar su recta y bolas rompientes para despistar a los bateadores de Filadelfia. El derecho recetó nueve ponches, tres de los mismos con Ryan Howard como víctima.

Concedió dos boletos gratis, toleró cuatro hits y la única carrera que le fabricaron fue por un sencillo productor de Matt Stairs en el segundo, una línea a ras de piso que se fue al jardín izquierdo mordiendo el guante del tercera base Alex Rodríguez.

Los Yanquis habían sido silenciados por completo en el primer juego por Cliff Lee al sucumbir 6-1.

Con el juego empatado 1-1 y dos outs en el sexto, Matsui estiró el bate para pescar una curva en cuenta de 1-2 y depositó la bola en la grada del bosque derecho.

Teixeira pegó el suyo por la misma dirección al abrir el cuarto frente a un cambio de velocidad de Martínez.

Los Yanquis alcanzaron así los 16 jonrones esta postemporada y con ello fijaron un récord de la franquicia.

Pero el bate de Nueva York que sigue sin hacerse sentir es el de Rodríguez, debutante en la Serie Mundial. Arrasador en las dos series de playoff previas, A-Rod está sin hits en ocho turnos, más seis ponches.

Ahora, y tras un día de pausa, la serie se traslada a Filadelfia para el tercer juego el sábado con un duelo de zurdos en el montículo: Cole Hamels por los Filis ante Andy Pettite.

Rivera le sacó más lustre a su leyenda como el mejor relevista de postemporada en la historia. Ausente de los clásicos seis años, el derecho ahora acumula 38 rescates en playoffs y 10 en la Serie Mundial, ambas cifras récords históricos.

El domingo, Rivera fue el encargado de las dos últimas entradas en el triunfo ante los Angelinos de Los Angeles que le dio a los Yanquis su pase al clásico.

Su salvamento no fue del todo automático, ya que en el octavo salió bien librado de una amenaza de corredores en primera y segunda con un out cuando Chase Utley bateó para doble play. Más apacible fue el noveno, culminando la tarea cuando Stairs se ponchó abanicando la brisa y un corredor en primera.

Ya no hay duda que el manager Joe Girardi no confía del resto de su bullpen al exigir a Rivera, quien el próximo mes cumplirá los 40 años, mucho más de su habital noveno inning.

Pero Nueva York no tiene otra alternativa si quiere conseguir su 27ma corona y primera en nueve años.

Los Filis intentan revalidar su corona y convertirse en el primer equipo en lograrlo desde los tres títulos en fila que ganaron los Yanquis entre 1998-2000.

Por los Filis, el dominicano Pedro Feliz de 3-0; el panameño Carlos Ruiz de 3-1.

Por los Yanquis, los dominicanos Robinson Canó de 4-1 y Melky Cabrera de 3-1. Los puertorriqueños José Molina de 1-0 y Jorge Posada de 1-1, una impulsada.

Artículos tomados de yankeesbeisbol.com

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