PARAGUAY CON BUEN EMPATE

Lunes 14 de junio.

ITALIA 1, PARAGUAY 1

Italia igualó 1-1 con Paraguay en un reñido e intenso partido correspondiente al Grupo F de la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010, disputado en Ciudad del Cabo el lunes 14 de junio.

El vigente campeón salió al terreno con mucha seguridad de la mano de su histórico capitán, Fabio Cannavaro, quien juega su cuarta fase final consecutiva. La Azurra impuso rapidez, pases cortos y un bloque compacto en el medio campo. De esa manera, los paraguayos no pudieron hacerse de la pelota y debieron resguardar su línea defensiva.

Los primeros 20 minutos siguieron del mismo modo y, si bien Italia manejaba el balón, no lo hacía con profundidad. Los guaraníes, en tanto, apelaban al pelotazo largo para intentar conectar a los atacantes. Ninguno de los conjuntos tuvo llegadas de riesgo y sólo se pudieron apuntar, en 23 minutos de juego, un remate débil de Riccardo Montolivo que atajó fácilmente Justo Villar y otro de Aureliano Torres, que salió desviado.

La intensa lluvia que cayó sobre Ciudad del Cabo ayudó para que se sucedieran las imprecisiones y la Italia que controló el esférico en el primer tramo, se diluyó. Paraguay, con cierta timidez, se adelantó en el terreno y emparejó la tenencia.

Fue así como los sudamericanos llegaron al gol: en un tiro libre ejecutado de manera precisa por Aureliano Torres, Antolín Alcaraz se anticipó a Daniele De Rossi y Cannavaro y cabeceó la pelota al fondo de la red (1-0, 38’).

El campeón, con lo que pudo
En el comienzo de la segunda parte, Paraguay se mostró confiado y al cuidado del resultado. Los italianos, apurados, sin ideas, buscaron el empate sin ninguna claridad. Marcello Lippi apostó por Mauro Camoranesi para mejorar el juego por la banda derecha. En uno de los raptos de los campeones del mundo y tras un córner, De Rossi empujó el balón hacia el gol ante la salida en falso de Villar (1-1, 63’). Italia ponía las cosas como al principio.

El encuentro transcurrió en intensidad, emociones, fricción y poco juego. Los entrenadores movieron el banco con la clara intención de ganar el pleito y entraron Roque Santa Cruz, Oscar Cardozo y Antonio Di Natale.

Con muy poco, Italia fue quien estuvo un poco más cerca de marcar la diferencia en el resultado e hizo lucir a Villar. A los 34 minutos, Simone Pepe sacó un fuerte disparo rasante que el guardavallas contuvo con seguridad y a los 37, Montolivo ejecutó un tiro por bajo, que el portero guaraní desvió no sin dificultad. El marcador no volvería a moverse.

Paraguay enfrentará a Eslovaquia en Mangaung/Bloemfontein el 20 de junio a las 13.30 (hora sudafricana) mientras que los italianos se verán las caras con Nueva Zelanda, el mismo día a las 16:00, en Nelspruit.

JAPÓN 1, CAMERÚN 0.

Japón consiguió su primera victoria en una Copa Mundial de la FIFA fuera de su país al derrotar a Camerún 1-0 en partido válido por el Grupo E, disputado el lunes 14 de junio en el estadio Free State en Mangaung/Bloemfontein.

El encuentro fue un verdadero duelo táctico desde los primeros minutos. Ambos equipos apostaron por un sistema con un único delantero fijo, Pierre Webó para los cameruneses y Yoshito Okubo del lado de los asiáticos. Así, el tránsito en la media cancha se hizo complicado, por la gran cantidad de jugadores que patrullaban en ese sector.

Los primeros minutos fueron de análisis, con Camerún llevando la iniciativa desde los pies de Samuel Eto’o, que jugó en una posición a más retrasada, similar a la que ocupa en el Inter de Milán. Japón, por su parte, esperaba con paciencia, con la esperanza de encontrar una apertura para inaugurar el marcador.

A partir de la media hora de juego, los asiáticos empezaron a aventurarse más hacia el frente aprovechando que los africanos no lograban inquietar con sus balones largos, y que, en consecuencia, dejaban espacios para el contragolpe. Sin embargo, tampoco Japón logró profundizar.

De hecho, la única manera en que ambos equipos habían podido llegar al área contraria había sido con centros largos en diagonal, y fue precisamente así como los de Takeshi Okada encontraron el gol que les dio la ventaja. Un extraordinario servicio de Daisuke Matsui se paseó por toda el área y encontró a Keisuke Honda, quien sólo tuvo que empujar la pelota para abrir el marcador (1-0, 39’).

Camerún aprieta, Japón resiste
En la segunda mitad, Japón solidificó su 4-5-1 y apostó por completo al contragolpe, mientras que por Camerún, su gran figura Samuel Eto’o trató de encontrar más protagonismo tras una primera mitad sin emociones. Así, el número 9 de los Leones Indomables desbordó en dos ocasiones a la zaga nipona en los primeros diez minutos, pero ni Eric Choupo, con la portería abierta, ni Pierre Webó, más forzado, lograron definir.

La partida de ajedrez continuaba desde las bancas. El técnico Paul Le Guen decidió apostar a la ofensiva y mandó a la cancha a un mediocampista de ataque, Achille Emana, por uno defensivo, Joel Matip. Su contraparte, Takeshi Okada, respondió retrasando un poco a sus pivotes, e introduciendo al campo a Shinji Okazaki, para apostar por el contragolpe.

Fue el nipón quien se llevó la mejor parte. Emana lo intentó, tratando de conducir la pelota a zonas peligrosas, pero siempre se estrelló contra la muralla de los Samurais en media cancha, lo mismo que le sucedía a Eto’o, cuando trataba de encontrar a Webó en el ataque. Por su parte, Okazaki estuvo a punto de matar el partido a diez del final, pero su disparo se estrelló contra el poste.

En los últimos minutos, los Leones apelaron al valor para conseguir la igualada, y a punto estuvieron de conseguirla, pero el espectacular disparo de Stephane M’Bia se estrelló contra el travesaño. Así se diluyeron las esperanzas camerunesas, mientras Japón festejaba una victoria histórica.

Japón enfrentará ahora a Holanda, en duelo de líderes, el próximo sábado 19, mientras que Camerún se jugará su futuro ese mismo día ante Dinamarca, que también necesita una victoria tras su derrota a manos de los Oranje.

PAISES BAJOS 2, DINAMARCA 0.

Países Bajos y Dinamarca protagonizaron un choque muy reñido en el que la suerte inclinó la balanza a favor de la Oranje: 2-0 en el Soccer City de Johannesburgo en el primer encuentro del Grupo E disputado el 14 de junio.

El partido comenzó muy fuerte, con más ocasiones para la teóricamente inferior Dinamarca. Los artificieros de la Dinamita Roja (en esta ocasión de blanco) se mostraron con más ganas de guerra que la artillería de la Naranja Mecánica. Los daneses no se dejaron amedrentar por uno de los firmes candidatos a alzarse con la Copa Mundial de la FIFA Sudáfrica 2010 y dificultaron el juego veloz al contraataque al que están acostumbrados los neerlandeses.

En un panorama casi de guerra de guerrillas, los holandeses optaron por mandar balones largos a sus delanteros, que tampoco dieron el resultado deseado. Los daneses, lejos de achicarse, contraatacaron con un buen remate de Nicklas Bendtner a centro de Dennis Rommedhal, la ocasión más clara. Hasta ese momento, mediado el primer tiempo, los arqueros no habían tenido demasiada actividad.

Bendtner, motivo de preocupación holandesa
La banda derecha de los daneses llevó la mayor parte del peligro antes del descanso, con un Rommedhal inspirado que creo varias ocasiones más y protagonizó otras tantas. Su asociación con Bendter fue clave en el ataque danés durante la primera parte. Fue un primer tiempo entretenido al que, si hubiera que sacarle un pero, sería la ausencia de un gol.

Los Países Bajos, a pesar de contar con el 61 por ciento de la posesión del balón, no acertaron a colar la bola en las mallas rivales. Dinamarca, por su parte, se frotaba las manos de camino al vestuario: los dos anteriores partidos de Copa Mundial que había llevado ese resultado al descanso, los había terminado venciendo. Pero la estadística estaba a punto de quebrar.

Los neerlandeses volvieron incisivos del descanso. Un centro desde la banda de Van Persie  provocó una carambola entre el Simon Poulsen y Daniel Agger, que alojaron la bola en su propia meta, en lo que sería el primer autogol del campeonato (1-0, 46’).

El tanto era el septuagésimo de Holanda en un Mundial y ponía fin a una sequía anotadora de la Oranje de 289 minutos en el torneo.

Asedio final
Las arremetidas neerlandesas, desde entonces, comenzaron a ser más frecuentes. Rafael Van der Vaart, en el difícil papel de sustituto del lesionado Arjen Robben, tuvo algunas acciones dignas de mención, como un remate al primer toque en el 59. Otros veinte minutos de asedio tendrían su recompensa, con un gol de Dirk Kyut tras adelantarse a su marcador para empujar un balón de Eljero Elia que había golpeado en el palo (2-0, 85’). Ibrahim Afellay tendría otra oportunidad de ampliar la cuenta al final del partido, pero Poulsen se desquitó de su error anterior sacando la bola casi sobre la línea de meta.

Los pupilos de Morten Olsen tendrán opción de enderezar su rumbo frente a Camerún el 19 de junio en Pretoria. Por su parte, la Naranja Mecánica podría sellar su pase a octavos frente a Japón ese mismo día en Durban.

Artículos y fotos tomados de FIFA.COM

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